La sabiduría del Feng Shui es muy extensa y profunda, aunque en cualquiera de sus vertientes el objetivo es común: armonizar el Chi (energía vital o impulso de vida) de los espacios que habitamos.
Existen básicamente dos grandes escuelas o técnicas que forman el arte ambiental del Feng Shui: la Escuela de las Formas y la Escuela de la Brújula.
El Feng Shui Cultural Center International (FSCCI) promueve el estudio y aplicación del Feng Shui a través de todas las técnicas conocidas en la actualidad: Escuela de las Formas Clásicas, Formas Contemporáneas, Formas Trascendentales, Escuelas de la Brújula Clásicas: Pa Chai (Ocho Mansiones), San Yuan (Estrellas Voladoras), San He (Dragón de Agua), Xuan Kong Da Gua (Fórmulas de Hexagramas); y Ba Zi (Cuatro Pilares).
Formas y Brújula Integran Espacio y Tiempo
Las Formas representan el espacio, es decir, el Chi espacial que se crea a partir de la forma, tamaño, color, densidad y posición, entre otros, de los elementos decorativos contenidos en un espacio. Esta escuela también contiene el uso de los símbolos en los objetos decorativos, las esferas de cristal facetado, las imágenes sagradas, figuras representativas, etc.
Se trata de la vertiente más palpable de esta ciencia ya que trabaja con aquéllo que podemos captar con los cinco sentidos. Su aplicación nos proporciona una base sólida de armonía general sobre la que podemos construir un futuro próspero con la incalculable aportación de la Escuela de la Brújula.
Las Estrellas Voladoras (San Yuan) son energías que genera el Chi temporal de nuestros espacios, dirigiéndose a nosotros desde las ocho direcciones de la brújula: norte, noroeste, oeste, suroeste, sur, sureste, este y noreste, aportando a nuestras vidas y/o negocios las influencias del universo.
No se pueden percibir con los cinco sentidos ya que trabajan en un nivel
más sutil, que no menos productivo.
El agua es una gran herramienta para el Feng Shui
La traducción literal de “Feng Shui” es “Viento Agua”, entendiendo que el viento dispersa el Chi y el agua lo retiene. Por ello, en esencia, el Feng Shui tradicional trata de conseguir que las “montañas” nos protejan de los vientos y que el agua en movimiento acumule prosperidad global en nuestras casas o negocios.
La mayoría de grandes Maestros de Feng Shui utilizan el agua en movimiento para conseguir prosperidad, colocando una fuente de agua en todas las casas y negocios.
Feng Shui Cultural Center International recomienda siempre en sus proyectos la colocación o potenciación de sistemas de agua en movimiento y “montañas virtuales”, siguiendo diferentes fórmulas de la escuela del Dragón de Agua (San He) y/o fórmulas de Hexagramas (Xuan Kong Da Gua) muy valoradas por su gran poder de activación y acumulación de Aliento Vital (Sheng Chi).
También tenemos en cuenta la situación del “Gran Duque” y otras influencias temporales para llevar a cabo las recomendaciones Feng Shui. Se trata de influencias propicias o perjudiciales que pueden activarse al mover o introducir nuevos elementos decorativos o al realizar cualquier tipo de construcción o reforma hacia la dirección en que éstos se encuentran en un determinado período de tiempo.


